FUEGO

Sube por mis piernas impaciente por llegar a mi cerebro, provocarme el éxtasis, un culmen de emociones.

Enfría mis manos, mueve mis brazos. Mis piernas hacen que me dirija, lentamente, hacia ti.

Pasos lentos, eróticos, agonizantes.

Delirio.

Mis pupilas se dilatan con tu roce, con tus susurros, con tus te quiero.

El frío suelo quema nuestros pies en cada pisada.

Sentir tu tacto al juntar nuestras manos me hace sentir en otra dimensión.

Las olas se rompen chocándose contra la orilla, tú me rompes con tu silencio.

Reflejados en el espejo, con pocas luces iluminando, contemplamos cuan ciego es el amor.

Bailemos esta despedida, disfrutemos el último segundo, el último adiós, la fugaz adrenalina.

El fin se hace lento cuando todo se acaba y sólo resta esperar…con las miradas cruzadas al mismo nivel, con los parpadeos sincronizados.

Escucha lo que resta, no será en vano el recuerdo.

 

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EFÍMERO

Eres el aire que respiro

la ilusión que me alimenta

la pasión que me emociona.

 

Navego entre las olas de tus

suspiros

y

los llantos de tu amarga sonrisa

 

Deseo que te tengo es el deseo

de tenerte sabiendo que te perdí.

 

Casualidad conocerte,

predestinación perderte.

 

El placer acompañó

mi ilusión,

y acabó chocándose

con la realidad.

 

Efímero suspiro

de entre tus labios

salió sin pronunciar palabra

surcando lo inevitable

llegando hasta mí.

A TI

Decirte lo que no se dice, lo que no se siente, lo que se miente.

Mirarte y blanquear la mente, ultrapasar las barreras y ver ese universo que se esconde tras tu mirada.

Bailar con musas enamoradas, ansiosas de pronunciar todo lo guardado, desconocido, nuevo y sincero. Sin miedo a equivocarse, olvidándose de que un día existió la posibilidad de rendirse.

Escucharte es un placer, olerte, un gozo, tenerte cerca… una sensación de vacío, vacío del qué dirán.

Mientras cae el Sol, sube mi oscuridad, mi solitaria velada amenaza con su comienzo. Estrellas y compases contemplan como el círculo gira, transmitiendo palabras que identifican situaciones no muy lejanas a las propias vivencias.

Llego al momento en que todo se cumple, pero donde lo infinito ve su fin, la realidad.

Aumenta el ritmo mientras baja la ilusión, observo cuan fugaz fue lo que un momento logré volver a sentir.

 

PLUJA DE COR

Sembla que va ser ahir quan vaig notar que plorava, si, el meu cor plorava.

Diuen que allà és on estan els sentiments, tal vegada per això sent cada nit soroll de gotes, gotes d’aigua que moren quan arriben al terra.

Una mort tan dolorosa que ni tan sols sents.

Al fons de tot, no hi havia res, només les runes d’un cor, escampat en un sòl fosc com l’odi.

Em vaig adonar que, afortunadament aquest no era l’únic, la Terra també plorava. Jo he perdut l’amor i ella el seu futur.

Però, encara hi ha una esperança. Caminar, caminar lluny d’aquí, de la terra, dels meus somnis més profunds, de la mort del desig.

Si hagués sabut que el xocar de les gotes fan tant de mal, avui, ara mateix estaria en el camp, amb el meu gos, estirats a la gespa comptant les estrelles.

Cada mati quan m’aixeco  em poso a escriure sobre el cel, sobre la vida, vides destrossades per la guerra. Vides que ploren al veure el seu imminent final, com el meu cor.

Mentre escric em demano amb profunditat “Per què va començar?”. Mai demano per què va acabar.

Per la meva sort, confio sempre en l’univers, que savi com és, mai s’equivoca.

Però també penso que, tal vegada, mai hagi començat, només va ser una sensació de que algú m’ha estimat.

 

  • Relato con el que participé en el concurso de Sant Jordi en 2016

SERENDIPIA

Quiero soltarme, perderme en tu mirada, lanzar suspiros entre beso y beso, sentir el calor de una mano rozando mi frente.

Dime con tu silencio cuánto me quieres,

Inhala mi emoción,

Consume mi felicidad,

Compartamos momentos de locura entre pasión y pasión -prohibidas-.

Sufre; quiero que sufras con el veneno de tu amor.

Prueba el éxtasis que provoca tu perdición, y no lo niego, también la mía.

Si el pecado tuviese color, sería el mismo que tu piel.

Despertemos al alba.

Dejemos que ilumine este romance fugaz que durará lo que tarden nuestros labios en pronunciar un último te quiero.

La llama se apaga, pero nuestro calor perdura.

MI REGALO

Cuando abra los ojos quiero ver tu sonrisa, estar a la altura de tu cariño, acariciar tu cara mientras miles de mariposas vuelan sobre turbulentas sensaciones en mi estómago.

Quiero saber que, aunque no soy perfecto, soy la mejor imperfección que te podrías haber encontrado.

Oír como los latidos de tu corazón suenan en forma de una perfecta sonata, sincronizándose con la belleza que transmite tu presencia enérgica.

Y al parpadear reconocer que incluso en esa oscuridad fugaz tu ausencia se hace evidente.

No quiero regalarte rosas, no quiero darte bombones ni joyas, no quiero felicidad momentánea e irreal.

Quiero regalarte mi presencia en mi ausencia; motivos para pensar que el mirar atrás vale la pena, quiero darte lo mejor que tengo, mi tiempo y mi cariño.

Quiero darte libertad para volar, pero dejándote las huellas de que una vez me tuviste.

Saber que doy lo mejor de mí.

Y saber que recibo lo mejor de ti.

QUÉDATE

Cuando me falte el aire.

Cuando aceche el frío.

Cuando tiemblen mis manos.

Cuando llueva a cántaros.

Cuando tengas miedo.

[Cuando tenga miedo.]

Cuando el Sol no brille

Y más cuando brille.

Cuando tus mejillas sonrían.

Cuando todos caigan.

Cuando el amor duela.

Cuando se acabe la música.

Cuando llegue la Navidad.

Quédate, cuando el marcharte sea la solución, quédate.

Y ahí démonos cuenta de que para amarse no basta quedarse,

Pero para quedarse, hace falta amarse.

ABISMO

Y al perderte me encontré.

Encontré silencio, vida y paz.

Encontré aquello que dos miradas se prometieron, pero nunca lograron.

Encontré eso que busqué, o que al menos -yo sí- intenté.

Supe desde hace mucho que mis deseos ya no eran los tuyos, que tus sueños ya no eran los míos.

Nuestros caminos discernieron lo mejor para ambos y no somos quien para intentar revivir lo que ni el fuego puede.

Al meditar las situaciones y conflictos que se nos presentaban ya no lo hacía con ganas, no  tenía la intención de llegar a ningún lugar. Mi dirección iba en sentido opuesto al tuyo.

La luna confesaba que lo mejor llegaría, pero nunca llegó. Y nosotros, simples humanos en una mota de polvo azul perdidos entre la inmensidad, tenemos un ritmo acelerado al de nuestro corazón; hubo una vez cuando se sincronizaron. Una, pero. Fue al son de un vals que se escapó de nuestras manos y era imposible controlar esa energía tan calmada.

Fogosidad, lo llamaría.

Íbamos caminando por un lago que no veía fin, hasta que alcanzamos el abismo y nos precipitamos sin previo aviso. Sentí que la presión del vacío me atormentaba y desolaba mis sentimientos, no daba tregua. Aturdía mi razón.

Poco a poco el vacío cobraba sentido, en un instante dado me diste la mano; te solté. Tu final se acerba, yo, en cambio, seguiría precipitándome en mi vacío y en mi soledad complaciente.

Hoguera de Amor

¿Recuerdas cuando nos hicimos aquella fotografía?

Era una tarde de San Juan.

Nuestra piel de juventud se mezclaba con el calor de la alegría.

Eran demasiados corazones en torno a una única hoguera.

Mucha magia para poco truco.

La música reinaba.

Una banda y nuestras risas.

Las miradas se cruzaban.

Las confidencias eran varias, amores nacientes junto al ardiente

[Fuego].

Y ahí, justo en medio, nosotros.

Sí, sólo dos más.

Pero nosotros.

Y nadie más en nuestras cabezas.

Mientras el sol se marchaba decidí besarte.

Labios de jazmín.

Dulzura de miel.

Larga será la velada de dos almas nada gemelas.

Sigamos bailando en la hoguera porqué llega la luna, sin reparos

para dos amantes.

Paloma

Paz, vivir sin ella.
Sin pedir nada llegó, una paloma blanca sobrevolando las naciones.
Y, mientras surcaba los cielos, vio almas flotando en el mar.
Andó sobre las tierras y apagó con su aleteo el fuego de los corazones en guerra.
Deambuló una paloma entre miles de caídos,
en los callejones de la desesperanza y entre el llanto de los niños.
Las lágrimas se hacían grandes a medida que Paloma veía los rostros de la amargura.
Cuidado, Paloma. ¡Un misíl viene hacia ti, para -acabar de- destruírte!
Vuela, vuela, vuela lejos.
Pero ella se quedó.
Nació con el hombre, morirá con él.
Acabará su función.
El Sol nace cada mañana, pero no logra iluminar los caminos de la guerra.
La Luna brilla cada noche pero no alcanza los caminos de la paz.
Paloma sigue su camino, entre grandes y pequeños.
Su ejército era pequeño, ahora es una legión,
pero no una cualquiera.
Es una de paz. Sus armas son lápices para escribir poemas de alegría.
Los misíles ya no matan.
Los cañones lanzan sabiduría.
Su legión no deja de crecer.
Millones de soldados se unen a Paloma.
Han dejado el rencor atrás,
su doctrina ya no es la misma.
Ha hecho que centenares de pueblos se estrechen la mano otra vez.
Nuestro único enemigo ahora es la enemistad.
El arcoíris ha vuelto salir desde hacía tiempo.
Y yo hoy me pregunto… ¿cuánto tardará Paloma en llegar?
Paz, vivir con ella.