Nueva Temporada

Después de estar dos meses sin subir relatos y recargar las pilas, “Escribe y olvida” volverá  a ver relatos en su pura esencia, con mi forma “rara” de escribir y explicarme.

Tengo varios relatos recién sacados del horno y con unas ganas inmensas de ser leídos.

Quiero anunciar también que no subiré unicamente los relatos del estilo que subo ahora, sino que también habrán relatos con personajes y sus respectivas tramas, con una extensión considerable, sin dejar de engancharte des del principio hasta el final.

Nada, que en una semanita… ¡relato nuevo!

¡¡Feliz vuelta de vacaciones!!

Utopia del Nuevo Mundo

Deseos cumplidos, sueños realizados, metas conseguidas… Fácil sería un mundo así, donde el único dios que rigiese las normas fuese el sentido común, la lógica o la paz.

¿Qué harías si, hipotéticamente, pudieras acabar con todo aquel que tiene como lema el mal? Acabar fulminantemente, sin dar explicaciones, sin razonamientos, sin juicios finales.

Qué utópico sería todo.

Reza el Yin-Yang que todos tenemos maldad en las profundidades de nuestra bonanza, y, a la vez, bonanza en la oscuridad de nuestra maldad.

¿A quién tus manos dispuestas a disolver estarían?

¿Hasta qué nivel de libertades alcanzaría el “Nuevo Mundo”?

Escribir un camino correcto le cuesta hasta al más sabio, pero a veces éste ha de correr riesgos y dibujar un puente hacia la liberación del enemigo, para así camuflar sus actos ante el Yang.

La verdad sobre las capacidades jamás serán infalibles si no consigues vencer el miedo a perder.

El límite del Nuevo Mundo está marcado por la maldad a extinguir.

Ahora, cuando pienses, cuando todo lo detestable desaparezca y veas que ha sido gracias a ti llegarás a tan solo una conclusión.

Tu deseo de arrasar la calamidad te pondrá en el centro del sujeto al que estabas dispuesto a aniquilar, tus principios te señalarán como el criminal y no como el “Creador del Nuevo Mundo”.

Paradójico, ¿verdad?

Existencia

Yo, que de la brisa de aire vivo; que del elixir de la tierra nazco; que por andaduras de la sabiduría me pierdo, yo…

Tú, que de la vida vives; que soplas el destino con tal de no ver su final;  que arremetes contra el suelo las verdades que no son dichas, tú…

La vida, caprichosa, nos revela mentiras que han de ver la luz, Cosmos ha prohibido el conocimiento de la Verdad. El deseo del hombre se hace mayor, las ansias de avanzar consumen sus energías con tal de superarse a sí mismos, con un único objetivo, hallar de la veracidad de las hipótesis.

Puede que nunca sepamos que pretendía al crearnos, que jamás veremos el poder, que la luz al final del túnel no sea más que el inicio de tu nueva odisea pero en otras pieles.

Cómo si del Dios de la Muerte se tratase, sus deseos concedemos con tal de no perecer en la nada. Algunas almas prefieren la oscuridad que la luz. Carecen de sentido del vivir y anhelo de la sapiencia.

Sin embargo hemos de aferrarnos a la verdad comprobada, nuestra existencia no es más que un cortocircuito de luz entre dos eternidades de oscuridad.07f217ad75d7d59e65abc556ea21e042

Reclamo

Pido, exijo, reclamo que hoy todos los que estaban predestinados a unirse lo hagan, sin contemplaciones, sin ataduras.

La Luna alineada con Venus hacen lo imposible, lo más antinatural o ilógico se vuelve deseable y común para la vista.

Sólo afecta al camino de almas perdidas y ansiosas de ubicarse con su ser inexistente.

El romance se alza como único ganador imbatible en la noche de amores tenebrosos.

Tenebrosas parejas añorando la luz de su felicidad muerta al chocarse con la realidad de sus vidas.

Puede que sus elecciones hayan sido equivocadas, esa es la única solución que encuentran.

La razón doma su corazón de piedra; piedra que anteriormente era sangre viva.

Lograr ese apoyo necesario para la transición al Olimpo de sus deseos no es dócil, las trabas son constantes. Hay fuerzas inexplicables que se oponen a ciertas uniones.

Desde un universo paralelo les miran como acabará ese futuro cercano. Al final no era tan paralelo, mismos acontecimientos, distintas emociones.

Lo que siente uno, no le satisface al otro. Comprensible, estas dos gotas de agua ya no se parecen en absoluto. El tiempo les hizo distintos, la vida les cambió, les hizo sentir emociones frustrantes.

Pero al final, sencillez en el deseo. Unión entre semejantes.

La Muerte la Mató

Fría… así actúa ella cuando menos esperas. Indeseable sensación que pone fin a un ciclo que pocos saben aprovechar. Sólo en el último momento vienen los deseos y los rencores de una etapa que no volverá, los deseos de haber disfrutado, vivido como un ser humano.

Aquel poco montón que sabe darle provecho se van contentos porque saben que sus nombres prevalecerán ante el olvido. El futuro estará siempre abierto a mantener sus memorias, porque sabe que el tiempo, esa fuerza que “todo lo cura” tiene un poder mayor que sus intentos de borrar los recuerdos de una vida de altruismo.

Cuando llega el día afrontamos la inseguridad pero según la norma básica a tu lado están aquellos que llenaron tu historia de alegrías y llantos, reina un ambiente que ni la misma muerte puede quitar, el amor.

El amor… ¿sentimiento? O, ¿sensación? Es confuso, distinguir entre ambas posibilidades es como intentar diferenciar alegría de felicidad.

A veces es confundido con el engaño, por las palabras bonitas y necesarias. Palabras que con el paso del tiempo te das cuenta de que sólo son eso, palabras. Sin fe, sin acto. Palabras que te hacen sentir amado.

Después encontramos lo real y verdadero, cuando te das cuenta de que no son solo palabras ahí es cuando hueles el sentimiento y valoras el momento, no la sensación ya que estas van y vienen, pero el sentir prevalece. Hasta que ella llega. Domina y la lleva. Al alma no, sino al que vivió retándola en cada instante.

Recuerdo del Olvido

Como aquel que se levanta cada mañana antes de Su nacimiento, para observar su esplendor, la magia que transmite desde su lejanía quilométrica.

El brillo cobra protagonismo, el amarillo predomina. No hay estrellas, pero tienen cita con el ocaso.

A mi izquierda suenan los tambores de alegría, es fiesta. Se huele desde lo lejos.

A mi derecha no veo nada. Está gris, está oscuro.

No tiene sentido alguno mirar más hacia un lugar que no te transmite nada. El lugar que te quitó la alegría, el lugar donde la gente olvida y arroja sus sentimientos ocultos y oscuros con la mínima esperanza que desaparezcan entre ese mar de deseos ajenos. Quiero que se unan a los otros, como una lágrima al juntarse con las aguas del mar, se hace pequeña… por un instante. Luego, se forma una ola. La ola de los deseos.

Los ignorantes estamos con nuestra rutina hasta que de repente nos percatamos de esa gran [ola] majestuosa que viene a juntarse con sus dueños, que las abandonaron pensando que al no volver a verlas desaparecerían. Necios, no aprenden que por más que no quieras mirar a tu derecha, siempre seguirá en el recuerdo las memorias más tenebrosas de tu subconsciente.

Se acerca.

No causa ningún daño material sino psicológico. El pesar de las penas es la carga de cada necio, de cada uno de nosotros por intentar olvidar aquello que nos aterra.

Cada gota busca desesperadamente su “óvulo”, su raíz.

Suena, recuerdo, suena… toma tu lugar, porque al final eso es lo único que restará, el recuerdo. Pero antes sin olvidar que el ciclo es el mismo, la gota caerá al mar… y la ola volverá.

Mare et Luna

Campos de flores resbaladizas, que me hacen caer y ver tu mirada inquietante. Enamorando los pasos de un desconocido cualquiera, haciendo quedar grabados en su retina el verde de tus ojos.

El impulso de nuestro destino, sin quererlo, lo das tú, inconscientemente añades adrenalina a esta oscuridad de rosas, margaritas, tulipanes…

Nos perdimos hasta llegar al olor salado, la mar nos está saludando desde su lejanía, que cada vez es más corta.

El primer baño de otoño lo protagonizan esos dos inconscientes, que no se dan cuenta que el frío les hará unirse cada vez más para no perderse entre los suspiros de su locura.

La Luna les aconseja mirarla, está más reluciente que nunca. Cupido dio el chivatazo, dos almas estaban predestinadas a cruzarse esta noche.

No saben cuándo o cómo parar, solo quieren  amarse. Saben que ese sueño acabará.

Él hace de todo para que Crono se apiade de ellos, Venus brinda apoyo pero no poder.

Ella, está disfrutando del momento, es astuta. Prefiere el recuerdo que el vacío.

Luna se marcha, el Sol es exigente en su llegada. Siempre puntual.

Ambos planean reencontrarse, en otra vida, será. Saben que ésta ya se ha consumado.

Adiós, se dicen, juntando los carmesíes. Ahora no hacen falta palabras, solo actos.

Ella sube al paso con la Luna.

Él, baja con el mar, al ritmo que la marea se calma.

El Circo de la Tristeza

En mi circo hay dos payasos, aquellos que deberían hacerme reír, me hacen llorar.

Tienen una sonrisa dibujada encima de una expresión de tristeza oculta para aquellos que no han conocido dolor.

Dan las siete, comienza. Mi función no emite alegría. Los niños les miran en busca de felicidad, pero solo reciben una lágrima condenatoria.

La princesa que vestía de azul, tiñó su vestido de negro, su mirada transmite anhelo del circo de antaño, cuando éramos felices por alegrar al público.

El trapecista no vuela, no va en bicicleta, no sube a la cuerda. No, no y no. Su vocabulario se reduce a un no rotundo. Se ha olvidado de cómo respirar, a la vez que hacer malabares.

El mago ya no hace trucos, la ilusión ha perdido su magia.

Y el forzudo, que ahora tiene que cargar con el peso de la añoranza.

Esto era antes, el circo abre las puertas a la vez que cierra su gloria.

No hay nada que haga volver atrás en el tiempo.

Hoy sólo queda el recuerdo de la función que no vio final, sólo principio… que parecía el inicio del -suyo- fin.

Toc, toc

Los miércoles saben a mar, a novedad, a alegría o eso descubrí.

Las musas de antes siguen encerradas, aún no quiero que canten, no vaya a ser que el amigo frágil vuelva a buscar un motivo para latir.

Como de buen es el silencio en su debido momento, la espera aún más, los individuos necesitan tiempo para soltarse sus mentiras y verdades.

Su yo poético es curioso y atrevido, astuto y lanzado. Nos da pistas sobre cómo sería el puente de los sueños por cumplir.

No va de puerta en puerta, convence cuando elije su destino.

Tiene capacidad de persuasión, no lo entiendo; cuenta sus vivencias con énfasis al engaño y al error, claro, para no repetirlos.

Yo me agarro al pasado y a la timidez, pero con el tiempo se irán. Ley de vida.

Algunas zonas una vez cerradas no se abren ante cualquier susurro de piedad, pero otras… les agradecen porque les da la libertad que tanto desean.

Si las palabras logran quedarse, la indecisión se marchará –de una vez por todas- lejos en busca de su camino, ajeno del latido sin rumbo.

Clandestino

Soñé con lunas, llenas, de pasión. Pero el destino me concedió solamente palabras lejanas, que se evaporaron al amanecer.

No vi como ese carmesí probaba otros sabores, pero lo sentí.

El llanto no vio mi rostro, jamás le concedí a las lágrimas el permiso para caer. Siempre firme, como un soldado en un desfile militar. Mirada al frente, sin temor.

(Des)afortunadamente encontré clamor en ellas, que me acompañaron por las noches, de luna llena… Cantaban para mí, yo las oía hasta que el sueño se apoderaba de mí.

Sus latidos en aquel entonces eran frágiles e indecisos, buscaba un motivo por el cual latir, para seguir.

Y el ciclo se repitió, el doble.

Y ellas volvieron a cantar para mí, aunque las lunas ya no eran llenas, preferí nuevas.

Después del ciclo, ya no volvió a latir, hasta que ellas decidan que es hora de volver a cantar.